16 Mar

PARÁBOLA DEL SUEÑO

Hace tiempo que quería compartir este texto extraído del libro TU REALIDAD INMORTAL del autor Gary Renard. Hace años que leo y releo los libros de Gary. Desde que me leí su primer libro y resoné tanto con lo que explicaba, se convirtió en un "amigo de batalla". No hay mucha gente que escriba lo que le pasa (esto de ver "gente" ya sean guías, maestros, asistentes...) y, la verdad, es un alivio que lo hagan.

Estos son sus libros. Los puedes comprar clicando en la imagen:

    

 Aquí va el texto. Os aconsejo que lo leáis y meditéis sobre ello:

“Digamos que eres un padre y tienes a tu hija de cuatro años en la cama, y está soñando. Vas a comprobar cómo está y te das cuenta de que está soñando: se mueve y da vueltas en la cama, y notas que se siente incómoda. El sueño se ha convertido en su realidad. Ella reacciona a las figuras del sueño como si fueran reales. Ahora bien, tú no puedes ver su sueño. ¿Por qué? Porque en realidad no está allí, y tu hija en realidad nunca se ha ido de su cama. Ella sigue estando segura, en casa, pero no puede verlo. Eso queda fuera de su conciencia, y el sueño se ha convertido en su realidad.

Quieres despertarla para que no tenga más miedo. Entonces, ¿Qué harás? ¿Vas hasta ella y la zarandeas con fuerza? No, porque eso le daría todavía más miedo. De modo que la despiertas con cuidado, delicadamente. Tal vez le susurres cosas como: “Oye, que sólo es un sueño. No te preocupes. Lo que estás viendo no es verdad. Y todos los problemas, todas las preocupaciones, todos los temores y los dolores que sientes son un poco tontos, porque no los necesitas, y están teniendo lugar dentro de un sueño que en realidad no existe. Son el producto de las mismas ideas tontas que produjeron el sueño originalmente. Si puedes oír mi voz ahora mismo, ya estás empezando a DESPERTAR”

Eso se debe a que la verdad puede ser oída en el sueño. Recuerda, la verdad no está en el sueño, pero puede ser oída en el sueño. Tu hija de cuatro años te oye y empieza a relajarse. Se despierta lenta y delicadamente. Su sueño se vuelve más feliz. Y entonces, cuando finalmente despierta, se da cuenta de que nunca se fue de la cama. Ha estado en casa en todo momento. Su hogar seguía estando ahí, pero fuera de su conciencia. Conforme su conciencia retorna, ella despierta, y el hecho de que esté segura en casa se convierte en su realidad. Tú sabías que ha estado ahí en todo momento. No había necesidad de ver su sueño ni de reaccionar en él. ¿Y dónde queda el sueño cuando despierta de él?

En ninguna parte. Desaparece porque, en cualquier caso, nunca estuvo allí. Puede haber parecido real y puede haberse sentido real, pero en realidad no estaba allí. Las imágenes que vemos en nuestros sueños nocturnos son proyecciones. Las estamos viendo con una parte de nuestra mente, y en realidad están siendo proyectadas por otra parte de la mente, pero esa parte está oculta.

Es un truco. Y ésta es la parte divertida. Cuando la niña de cuatro años se despierta del sueño, es sólo otro sueño. Y cuando esta mañana despertaste en tu cama, sólo era otra forma de soñar. Es una función de los niveles, que no existen en la realidad del espíritu puro. De hecho, podrías decir que este sueño te parece más convincente que tu sueño nocturno para convencerte de su realidad. Y es convincente, pero en realidad no está ahí. Y las personas que crees que están ahí fuera, en realidad tampoco están ahí. Sin embargo, para ti, tu sueño se ha convertido en tu realidad, y donde verdaderamente estás es fuera de tu conciencia. Como dice Un curso de Milagros: << Estás soñando continuamente. Lo único que es diferente entre los sueños que tienes cuando duermes y los que tienes cuando estás despierto es la forma que adoptan, y eso es todo. Su contenido es el mismo >> “

 

Un abrazo grande desde el alma,

 

Cari Oliva